Una sana costumbre

Ya no es una rareza que Los Pumas elijan ser locales en Santa Fe, algo que sucedió el sábado 31 de mayo por tercera vez en siete años. Estamos comenzando a acostumbrarnos a lo que antes era imposible. Cada vez nos resulta menos extraordinario y en consecuencia nos impresiona menos que en las ocasiones anteriores. 

 

Esta vez el público santafesino se dio el lujo de tener bien cerca a sus ídolos. A eso lo permitió el escenario. Jugar en un club, el CRAI, permitió que nadie se quedara sin una foto, un autógrafo o algún recuerdo de los miembros del seleccionado nacional. Además, la ocasión fue utilizada por la institución anfitriona para comenzar a celebrar sus primeros cuarenta años.

 

Otro de los aspectos importantes fue que Los Pumas y Sudamérica entendieran lo que la gente quería ver.  De principio a fin brindaron 80 minutos de un ritmo y una intensidad acordes a la ventana de junio que se viene. Todos los tries incluyeron pases en el contacto, jugadores en apoyo y pelota viva, todos ellos signos del rugby moderno que intenta imponer Daniel Hourcade en el representativo nacional.

 

No solo en lo deportivo esta  se constituyo en una semana inolvidable para la comunidad ovalada local. La ciudad cordial recibió también a los doce presidentes de las uniones miembro de la Confederación Sudamericana de Rugby que sesionaron durante tres días en el marco de su novena asamblea general ordinaria.

 

A la asamblea la distinguieron un par de presencias ilustres como la de Mark Egan, responsable del departamento de competencias de la IRB, y Agberto Guimaraes, director deportivo de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

 

Hay otros dos actores que jugaron un rol importante en este evento y que aun no han sido mencionados. El primero es Santa Fe Producciones, en quién nuevamente se ha depositado la responsabilidad de organizar un gran un partido internacional en la ciudad. El otro, es la Unión Santafesina de Rugby, a la que le va a costar mejorar este semestre que contó con la apertura de un centro de alto rendimiento,  la recepción de las finales del Argentino Juvenil y este cotejo de Los Pumas.

 

Tal vez por ese acostumbramiento del que hablábamos antes hoy no nos demos cuenta del lujo que significa que el seleccionado nacional elija tantas veces en tan poco tiempo a Santa Fe. Más en  este contexto, de rugby de alto nivel y decisiones importantes para el futuro del continente, en el que nuestra ciudad vivió una fiesta que probablemente ningún fanático del deporte ovalado pueda olvidar.